Paradojas de la Actualidad
Jueves 25 de Febrero de 2010 15:51
Ayer, cuando el presidente de nuestro gobierno defendía la abolición de la pena de muerte, se aprobaba una ley del aborto, que facilita este, hasta el extremo de ser prácticamente libre.
Ayer, también leíamos, las declaraciones de Pajín “Que la mujer que no quiera no se quede embarazada".
También paradójicamente, moría un disidente cubano, Orlando Zapata, por defender la libertad en su país. Y estos mismos personajes de la actualidad política, trataban de mirar para otro lado.
Vaya por delante que estamos de acuerdo en algo que dijo nuestro presidente, que se puede resumir en, ¿quién se siente con la capacidad de quitarle la vida a otro ser humano?
¿Es más importante de vida de un condenado a muerte, que la Orlando Zapata o los no nacidos victimas del aborto, juzgado por un sistema judicial imperfecto, pero existente?
¿Es más importe un reo que un adulto, Orlando Zapata, que defendiendo valores superiores como la libertad en su tierra, decide no doblegarse hasta llegar a la muerte?
¿Es más importante un condenado, que una persona humana indefensa e inocente que está en el vientre de su madre?
Más bien parece un triste teatro, donde de forma cínica se busca agradar a ciertos grupos de votantes de forma independiente.
Por otro lado la frase de Pajín es tremenda, y solo cabe una respuesta, la mujer que no quiera quedarse embarazada, que se abstenga de tener relaciones sexuales, o que las haga cuando es infértil, cosa que no es tan difícil de educar.
¡Ya! ¿Y en los casos límite, las violaciones, o la inconsciencia de los jóvenes?
La solución no está en sacar a estas personas fuera de un entorno familiar, alejando a las menores de la decisión tan importante como es el abortar.
La solución está en integrarlas dentro de sus familias, y dar solución a esas situaciones, para que no sea peor el remedio, que el problema. La injusticia de un hecho aborrecible como la violación, o el engaño para tener relaciones sexuales sin estar preparado, no puede llevar a la muerte de un inocente.
¿Y los desarraigados que no cuenta con una familia que les acoja? ¿Y las familias que no quieren que su hija tengan ese bebe?
Ya no caben excusas, hay cientos de instituciones que están dispuestas a asumir ese papel. Otra cosa es que no se las quiera ni ver, porque sería como mirase en un espejo, que muestra el fondo de sus intenciones.
¿Qué es mejor para una familia o una persona en el trance de un embarazo no deseado? Dar una vida aunque luego no la tutelen por el motivo que sea, o pasar el resto de su existencia sabiendo que han cometido una injusticia contra un inocente.
Cuando sale en los medios de comunicación el caso de un condenado injustamente, que ha pasado largos años en prisión, o en algún caso incluso ha sido ejecutado, todos nos removemos en nuestros sillones, y no nos parece mal las indemnizaciones que debe pagar el “sistema” por ese error.
¿Qué indemnizaciones tendrá que pagar nuestra sociedad, por tanta muerte de los más inocentes?
La situación actual de nuestro país, consecuencia de la actuación, la no actuación, la herencia del pasado, o lo que sea, cae bajo la responsabilidad del gobierno actual. E indudablemente es una situación dramática para muchas familias.
¿Cuál es la solución? ¿Abortar, eliminar de la faz de la tierra a estos responsables?
En esto estamos de acuerdo, no es la solución. Pero se pueden buscar alternativas, donde quede siempre intacta la integridad y su dignidad de personas humanas, que tanto los reos, como los disidentes políticos, como los no nacidos, como los responsables gubernamentales, comparte indudablemente.
¡Triste día donde esto no parece que sea querido por nuestros ilustres gobernantes!
¡Triste día donde unas personas humanas disfrutan de más dignidad e integridad física, que otros, siendo iguales!



