Horarios Escolares
Hay un asunto que me resulta paradójico.
Por un lado, las administraciones públicas se esfuerzan en dar solución al problema que se le presenta a los padres, en las distintas vacaciones estaciones, para dejar a sus hijos en algún sitio, más o menos seguro, abriendo colegios para este propósito.
Por otro, y año tras año, continuamos con la costumbre de sufrir unos horarios escolares en junio y septiembre que terminan a las 13:00, en muchos casos.
No es lógico que los padres quince días de septiembre tengan que hacer cabriolas para dejar a sus hijos en algún sitio, todo el día. Otros quince días tengan que rizar el rizo, y estar a las 13:00 recogiendo en el colegio a sus hijos. Más los días no lectivos, que si son laborales.
Con esto, uno de los miembros de la pareja, o no trabaja, o recurre a los sacrificados abuelos. El problema, es que esta generación de padres cuenta en muchos casos con abuelos jubilados prematuramente, o abuelas en su gran mayoría amas de casa de toda la vida; siempre que cumplan con la condición de residir cerca de su lugar de origen.
Pero en pocos años, el mismo problema lo tendrán los padres, cuyos progenitores, el y ella, abuelo y abuela, aun trabajan, porque son de una generación donde la mujer ya se ha incorporado al mundo laboral; o por la mayor movilidad geográfica, no estarán cerca del domicilio de sus hijos.
Conviene replantear la conciliación, no solo familiar, también de horarios laborales y escolares, para que sean más racionales. Ganaríamos mucho todos, y en muchos aspecto. Más tiempo para los hijos, menos prisas, menos tráfico, menos gasto extraordinario, etc.
Es algo que debemos reclamar, a nuestros políticos en las diversas competencias que les conciernen, desde las distintas organizaciones: asociaciones y organizaciones de padres de alumnos, asociaciones y organizaciones de familias de diversos tipos, sindicatos y organizaciones laborales, etc.



