Vuelta al Cole
Ante el nuevo curso, cabe preguntarse ¿le interesa realmente a alguien la educación de nuestros hijos?
Evidentemente todos los padres contestarán que a ellos por supuesto que si. ¿Pero a nuestros políticos y gobernantes les importa?
El hecho es que asistimos desde hace varios años a un programa donde toda iniciativa educativa está encaminada a un adoctrinamiento determinado, con asignaturas como EpC, las dificultadas a cualquier posibilidad de elección de los padres de una formación moral o religiosa determinada, o a imponer una educación sexual más que dudosa para los padres.
Todos asuntos que no han sido reclamados por los padres, y en muchos casos están en contra de las encuestas, que en otros ámbitos defienden como poderosos instrumentos de decisión.
A la vez, lo que realmente importa a sus verdaderos educadores, los padres y profesores, se deja al olvido del tiempo: la calidad de la educación, y el transito de nuestros hijos por ese itinerario de la mejor y más eficaz manera para ellos.
Muchos de nosotros nos hemos enfrentado con los problemas educativos de nuestros hijos. Y a pesar de que es una decisión costosa, para algunos de nuestros hijos reconocemos la necesidad de la permanencia en el mismo curso para que asiente una base educativa que no poseen.
Sorprendentemente, vemos como nos dicen que en ese curso no se puede repetir. Que obligatoriamente pasan al siguiente curso, tenga los conocimientos que tenga. Y que el curso que viene ya suspenderá, y repetirá el curso.
No sé entiende desde la perspectiva de los padres el fundamento teórico o administrativo de los defensores de ese planteamiento.
Pero a nuestro juicio es una crueldad poco educativa, retrasar una posible solución para muchos de nuestros hijos por teorías o complicaciones administrativas.
En primer lugar, porque los niños no son tontos, y son concientes de su notas y de las de sus compañeros, con una consecuente falta de autoestima. Pero bueno, supongo que les gusta alargar esta situación un año más, total no son sus hijos.
Después en muchos casos, por un retraso madurativo, el niño permanece dos años sobrecargando de tareas normales, clases y tareas de refuerzo, para luego repetir. Cosa que no hace a los niños más felices. Más bien al contrario, incrementan el stress de niños y padres.
Por otro lado, algunos docentes con buena intención, les aprueban determinadas materias porque están obligados a pasarles de cursos, en un intento de que la sobrecarga de tareas, las de recuperación y las del curso que comienzan, no frustre cualquier posibilidad de recuperación.
Y por último, pasar a un niño de curso sin los conocimientos necesarios, es inevitablemente una rémora para el correcto desarrollo del resto de alumnos de la misma clase. Pero eso no importa, es más importante pasarle de curso que procurar una mejor calidad educativa.
Es cierto también que hay padres que antes que hacer repetir a sus hijos prefieren que pasen, a pesar de que estos chicos tienen una manifiesta incapacidad para asimilar los nuevos conocimientos. Por eso es necesaria también la participación de los docentes en esta toma de decisión.
Sería deseable, que se dejaran de tanta ideología. Y nos dieran más herramientas para mejorar la calidad en la educación, y la mínima libertad para que padres y profesores, busquemos los caminos para mejorar la educación de cada uno de nuestros hijos.
Porque al final no estamos hablando de un concepto teórico. Hablamos de cada uno de nuestros hijos, a los que queremos, y los que realmente nos importan.



