Educación
El Belén y el jamón
Pensando en como felicitar este año la Navidad, más allá del típico “Feliz Navidad y prospero 2011”, se ha cruzado en mi cabeza de forma repetida la noticia del profesor denunciado por mencionar la palabra “jamón” en una de sus clases (simplificando mucho la noticia).
Antes de divagar, voy a hacer lo prioritario: que esta Navidad, más Navidad por más pobre, descubramos el valor esencial de los demás en el Belén. Y que el 2011 sea mejor que el 2010, con toda la fe en el futuro.
Bueno, he conseguido mantener el jamón lejos de mis ideas durante unos segundos.
Clases de sexualidad en las escuelas
Según se puede ver en Madrid Educa En Libertad en muchos Ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, se están haciendo intervenciones en diversos centros escolares con la meta de que niños de 14 años, sean usuarios dinámicos de la anticoncepción, los preservativos, la masturbación, el aborto, etc. Con la justificación de que los niños inician sus relaciones sexuales a los 11 años, con una media de tres parejas.
No sé lo que ocurre en otros países de habla hispana, pero somos conscientes que en muchos casos lo que aquí ocurre, también acaba sucediendo en los países hermanos.
Por nosotros y por todos nos preguntamos: ¿Y a este respecto que tenemos que decir como padres?
Normal y anormal

En la época en que la mayoría de los que ahora somos padres éramos niños, si la casa daba para ello, los niños dormíamos en una habitación y las niñas en otra. En mi caso no fue así, porque éramos todos niños. Así que no había problema.
También se guardaba una intimidad conyugal que afectaba a los padres, y de la que los niños estábamos excluidos.
Hoy en día, según experimento en mi casa, con mis hijos, donde hay niños y niñas, y en la propia intimidad conyugal, todo sigue igual.
Vuelta al Cole
Ante el nuevo curso, cabe preguntarse ¿le interesa realmente a alguien la educación de nuestros hijos?
Evidentemente todos los padres contestarán que a ellos por supuesto que si. ¿Pero a nuestros políticos y gobernantes les importa?
El hecho es que asistimos desde hace varios años a un programa donde toda iniciativa educativa está encaminada a un adoctrinamiento determinado, con asignaturas como EpC, las dificultadas a cualquier posibilidad de elección de los padres de una formación moral o religiosa determinada, o a imponer una educación sexual más que dudosa para los padres.
Adaptación curricular, educación personalizada y educación diferenciada
En esto de la educación de los hijos, los padres nos pasamos todo el día aprendiendo. Así que cumple una doble finalidad: aprenden los hijos, aprenden los padres. ¡Un chollo!
Pero voy al tema.
Últimamente se oye en casi todos los documentos educativos, sesiones para padres, reuniones de tutoría, etc. el concepto de “Adaptación curricular”. Aplicado a nuestros hijos si sufren alguna necesidad educativa específica (n.e.e). Que entendemos afecta a niños con discapacidades físicas o psíquicas, o como respuesta a la diversidad de situaciones que soporta cada uno de los niños, por su historial, condiciones psico-sociales, o cualquier aspecto que influya en sus capacidades y condiciones para un aprendizaje eficaz.
Ropa de los Domingos
Recuerdo que cuando éramos niños, los domingos nos vestíamos más elegantes que los sábados. Incluso lo hacíamos con diferencia al resto de la semana.
Era un día especial, en parte por el descanso casi generalizado, y porque era el día de ir a la Iglesia a la celebración de la Misa semanal; asistentes y celebrantes se vestían de forma especial.
Lejos del sentido de la práctica religiosa, ahora no parece tan frecuente que la gente se arregle los domingos.
Familia, y Redes sociales, blog, chat, compartir ficheros, etc.
El desarrollo que está experimentando las redes sociales: Facebook.com, Tuenti.com, Hi5.com, Myspace.com, etc. es impresionante. Éxito que vino precedido por los Blogs, Chats, Youtube.com o similares, correo electrónico, y demás medios soportado por las nuevas tecnología, especialmente Internet.
Como todo avance, es bueno, si se usa bien. Pero hay que hacerlo correctamente.
A ellas se puede acoger cualquier persona, ya sean profesionales, antiguos compañeros de estudio, de trabajo, etc; o mienbros de nuestra familia , tando los adultos como los hijos.
En estos sitios, rormalmente los usuarios ponen su información personal, sus fotos, sus videos. Se unen a grupos determinados por los que muestra interés, y sube su foto para que así le reconozcan sus amigos.
Además, puede hacerse amigo de sus amigos, de los amigos de sus amigos, y así tejer una amplia red de personas a las que puede llegar a enlazar. Y todo lo anterior: información, fotos, videos, comentarios, etc., lo comparte por defecto, con toda esa red de conocidos.
No es difícil que esto se descontrole.
Pero no voy a decir más. Solo os pongo estos dos videos, que son bastante ilustrativos, para todos los miembros de nuestra familia, tanto nosotros mismos, como nuestros hijos.
Los videos, precisamente los hemos encontrado a través de las redes sociales, y Youtube.com:


Hijos, sordera, autoridad, ....
Me contaban recientemente sobre un suceso dentro de la vida cotidiana de una familia:
Después de una semana de diaria discusión, donde el hijo de once años, trataba de doblegar la decisión de sus padres, sobre su no asistencia a un plan con sus amigos. Y tras darle mil explicaciones, y argumentos a lo largo de la semana. Cuando se encontraban todos los miembros de la familia en el automóvil dirigiéndose al colegio, se le dijo de forma definitiva que no. En ese momento, soltó una carga de profundidad: “teníais que estar los dos para decirme que no”. Evidentemente la autoridad de esos padres no estaba en su mejor momento, y el tiempo perdido argumentando las razones había sido estéril.
A veces según van creciendo los niños, se van quedando "sordos". Pero no es una sordera física, es más bien de otro tipo. Creo que es algo habitual en muchas familias, ya que lo decimos muchos padres de nuestros hijos.
Como consecuencia del crecimiento y su camino hacía la adolescencia, se van volviendo más individualistas, centrándose en sí mismos, autoreferenciadose continuamente para asentar su personalidad. Esta es uno de las causas de su progresiva sordera.
Por este motivo hay que ir cambiado la forma de ejercer la autoridad.
En las primeras edades, el objetivo para que los niños obedezcan nos obliga a intentar buscar el momento más oportuno, explicar lo que se debe hacer a su nivel y con claridad, y no repetir después lo que deben realizar, para que traten de conseguirlo a la primera.
En muchas ocasiones encontramos nuestros esfuerzos frustrados por diversas circunstancias. Dejándonos llevar por la tendencia a repetir reiteradamente, elevar la voz, o amenazar con una serie de consecuencias, o todo lo anterior en parte o a la vez.
Según van creciendo, les procuramos dar argumentaciones para que traten de entender el por qué, de nuestra decisión. A la par, la capacidad de respuesta de nuestros hijos es mayor. Y como consecuencia no es raro que nos encontremos inmersos en interminables discusiones, donde los chicos tratan de llevarse el gato al agua, utilizando cualquier tipo de argumentación, llegando a puntos de retorcimiento argumental insospechados.
Es indudable que es necesario proporcionar a los hijos los argumentos para que escuchen el motivo de nuestras decisiones, y así, bien en el futuro, o cuando se encuentren más tranquilos, puedan pensarlos, y eso contribuya a formar su propio criterio.
Pero también es de gran importancia que con meridiana claridad, y brevedad, sin caer en la tentación de la discusión interminable, y con la suficiente firmeza y anticipación, debemos decirle con total tranquilidad, la decisión u orden que estamos comunicándole.
Esto nos ayudará, a que en el futuro, no nos enzarcemos en estériles e interminables discusiones, donde tendremos más posibilidades que ellos, de perder la paciencia; porque normalmente nos enfrentamos a más de un hijo, y si a esto sumamos nuestras propias limitaciones, problemas cotidianos, laborales, etc...
De lo contrario, dejaremos el terreno abonado para que fracasemos en intentar que los hijos obedezcan de forma adecuada, a la vez que nos sentiremos mal, por haber levantado la voz, amenazarle o castigarle de forma injusta o desproporcionada.
¿Es fácil? No, pero tenemos que tratar de aproximarnos lo más posible.
El Cheque-Libro
No vamos a tirar piedras sobre nuestro propio tejado, y en primer lugar, queremos agradecer el esfuerzo que hacen las administraciones, en nuestro caso la Comunidad de Madrid, con el Cheque-Libro.
Una vez dicho esto, cada vez que viene el comienzo de curso nos enfrentamos con el mismo problema. El comienzo de curso se convierte en el “Alpe duet” para nuestra economía, para nuestros bolsillos.
Y aunque recibamos una ayuda, que agradecemos, y que podemos usarla con los libros y material escolar, no acabamos de entender porque los libros de texto de los niños, se diseñan para que no puedan ser heredados por sus hermanos. Es algo que hacíamos nosotros cuando eramos niños.
Junto con esto, la subida del precio de los libros no es proporcional a la subida de los sueldos.
Si esto es doloroso para el bolsillo de los que tienen un hijo, la sensación se multiplica por cada hermano, en familias más numerosas.
Y es allí, donde más ilógica parece el que no se puedan heredar los libros de un hermano a otro. Nos encontramos entonces con una sensación: lo que importa más, es el negocio de unos pocos, en una posición de fuerza; porque la escolarización de los niños es obligatoria. Por otro lado y sin ninguna duda, esta escolarización es buena y necesaria para ellos.
Y se pasa por encima de las verdaderas necesidades de las familias, y también de la cultura ecológica tan de moda; porque al fabricar menos libros, se usaría menos papel, tinta, productos químicos, ..., para su elaboración. Y de la propia educación de nuestros hijos, porque tendrían la responsabilidad de cuidar mejor su material.
Hay que luchar por utilizar los recursos necesarios de forma oportuna, y no derrochar, o que nos obliguen a mal utilizar, unos recursos que son escasos.
Horarios Escolares
Hay un asunto que me resulta paradójico.
Por un lado, las administraciones públicas se esfuerzan en dar solución al problema que se le presenta a los padres, en las distintas vacaciones estaciones, para dejar a sus hijos en algún sitio, más o menos seguro, abriendo colegios para este propósito.
Por otro, y año tras año, continuamos con la costumbre de sufrir unos horarios escolares en junio y septiembre que terminan a las 13:00, en muchos casos.
No es lógico que los padres quince días de septiembre tengan que hacer cabriolas para dejar a sus hijos en algún sitio, todo el día. Otros quince días tengan que rizar el rizo, y estar a las 13:00 recogiendo en el colegio a sus hijos. Más los días no lectivos, que si son laborales.
Con esto, uno de los miembros de la pareja, o no trabaja, o recurre a los sacrificados abuelos. El problema, es que esta generación de padres cuenta en muchos casos con abuelos jubilados prematuramente, o abuelas en su gran mayoría amas de casa de toda la vida; siempre que cumplan con la condición de residir cerca de su lugar de origen.
Pero en pocos años, el mismo problema lo tendrán los padres, cuyos progenitores, el y ella, abuelo y abuela, aun trabajan, porque son de una generación donde la mujer ya se ha incorporado al mundo laboral; o por la mayor movilidad geográfica, no estarán cerca del domicilio de sus hijos.
Conviene replantear la conciliación, no solo familiar, también de horarios laborales y escolares, para que sean más racionales. Ganaríamos mucho todos, y en muchos aspecto. Más tiempo para los hijos, menos prisas, menos tráfico, menos gasto extraordinario, etc.
Es algo que debemos reclamar, a nuestros políticos en las diversas competencias que les conciernen, desde las distintas organizaciones: asociaciones y organizaciones de padres de alumnos, asociaciones y organizaciones de familias de diversos tipos, sindicatos y organizaciones laborales, etc.



