Opinión
Educación diferenciada.

En ocasiones los hechos se precipitan. Y eso parece que está ocurriendo en este país últimamente. Algo más patente tras el desastre electoral para el partido gobernante.
Lo más preocupante es que en vez de rectificar y pensar en los ciudadanos, parecen que están preocupados sólo en imponer su particular forma de ver la vida, lo más rápido posible, antes de ser desalojados del poder. A la vez que acusan falazmente a cualquiera que discrepe con ellos, de antidemocrático, fascista, etc.
Y esto viene al caso de la nueva ley de igualdad, que pretende eliminar entre otras cosas el concierto educativo en aquellos centros que ofrecen educación diferenciada, esto es niños y niñas.
Democracia real. ¿En serio?
Que la gente se mueva ante una situación grave como son los millones de parados, es un signo positivo de inconformismo que pretende cambiar las cosas.
Que lo haga saltándose la ley, ya es más discutible.
En primer lugar porque pone en el filo de la navaja, a un gobierno que siempre ha prometido cumplir la ley aunque no le guste, y parece que aquí va hacer una excepción. Espero que sea la única vez que se toma la libertad de saltarse la ley.
Esto solo lo arreglamos entre todos. ¡Bien!
Se debe agradecer cualquier iniciativa que trate de salir de los problemas en los que nos encontramos. Y este es el caso de estosololoarreglamosentretodos.org, con un nombre largo pero bastante original en el mundo Internet.
El mensaje que parece transmitir es bueno en sí mismo. Es un valor que subyace en las familias y sus relaciones ante un problema.
Por lo tanto, interpretamos desde nuestra perspectiva familiar, que es bueno reflejar los valores familiares en la sociedad, por el bien de todos.
Lo que inquieta, de no estar equivocados, es que entendemos que no basta sólo con eso. Algo habrá que hacer con los nos han llevado a esta penosa situación.
Por varios motivos, pero estos son algunos de ellos.
¿Se quiere resolver el problema?
Ante las salidas de tono que se está viendo en los medios de comunicación sobre el problema de los pederastas, uno se alarma ante afirmaciones tipo “le tengo ganas al Papa”.
Es precisamente este tipo de actitudes las que hacen menos creíble que realmente preocupe el problema a estas personas o medios de comunicación. Lleva a pensar que hay un odio pendiente, que ha encontrado el momento de la revancha.
Porque no se oye, “le tengo ganas al Presidente de la Federación Española de Fútbol”, por haber aparecido un entrenado pederasta. Ni “le tengo ganas al Ministro de Defensa”, por encontrar algún militar pedófilo en las diversas operaciones policiales. Tampoco “le tengo ganas al Ministro de Educación” por hallar algún profesor con el mismo vicio. Así sucesivamente en todos los estamentos sociales. Y detrás de estos, un nutrido grupo de supuestos investigadores, tratando de relacionarles con las personas que han cometido este extravío.
Día del Padre
Nos hemos acostumbrado a los incesantes ataques a la familia en múltiples aspectos.
Uno más es tratar de eliminar el día del padre en este caso, o el día de la madre algo más difícil.
Y esto se lleva a cabo, bien desde el prisma religioso poniendo en duda cualquier signo de santidad en los personajes, y que su desarrollo histórico no fue como se nos ha transmitido. O bien desde el aspecto social, incidiendo en que hay niños sin un padre, o una madre.
En el primer caso, normalmente ocurre que se lanzan acusaciones sin fundamento que prueben lo que dicen, más bien por tratar de desacreditar unas creencias ajenas.
La nueva religión
Aun en la batalla para evitar la “fe” indiscutible en el feminismo y la ideología de género, y cómo se tienen que comportar todo el mundo en materia sexual y moral, impuesto por que sí en la educación primaria y secundaria, nos encontramos en la continuación de la ofensiva en la enseñanza universitaria.
La ministra Aído, amenaza más que propone, con que sea obligatoria como troncal una asignatura sobre el feminismo en el paso por la universidad.
Si no apruebas los postulados que te plantean en ese adoctrinamiento mediante estas asignaturas, llámese EpC o el nombre bajo el que se camufle, no pasas de curso. Así, se trata de impedir que cualquiera que discrepe lo más mínimo, pueda escalar al siguiente curso. Y tras terminar los estudios primarios y secundarios puedas acceder a la universidad.
Decadencia de la Sociedad
Es un hecho que nuestra sociedad está decadente. Y queda plenamente demostrado cuando sus públicos responsables, dígase políticos, evitan pronunciarse en temas de fondo.
Ante la opinión pública se retuercen los argumentos para llegar a presentar como válido unos valores, y como no válidos otros, que son de igual o superior entidad.
La forma más patente de ver esta situación podría simplificarse en que la sociedad cada día se parece menos a una familia.
¡Y esto es lo preocupante!
Declaración de Córdoba y otras declaraciones
Cuando sale a la palestra los radicales ataques a cualquier cosa que contradiga la ideología de moda, lo primero que me sorprende es que acusan de discriminación, y como consecuencia discriminan sin derecho a escuchar al que es diferente a ellos.
Entonces, solo puedo pensar que realmente no hay defensa de ningún derecho, hay odio al contrario, y uso de falacias, mascaradas, o cualquier recurso, para llevar a término su plan.
Dicho esto, normalmente las mujeres y hombre que comparten su vida formando una familia, donde el respeto, cooperación y amor es la nota imperante, son despreciados por los representantes de estos ataques, sin el más mínimo derecho a ser escuchados.
Hace calor, hace calor, ...
Lamento volver a la arena como reacción a algo tan tonto como la regulación por ley de la temperatura en las tiendas: un máximo de 21 en invierno y un mínimo de 25 en verano.
Desde el ridículo al ordenar por ley algo así, puede ser entendido como un insulto a la inteligencia de los pequeños y medianos empresarios. Porque seguro que a estos comerciantes, les gusta malgastar dinero tirándolo a la basura, o mejor dicho dándoselo a otras empresas, las energéticas, en lugar de ser parte de sus beneficios.
Es un botón de muestra del camino por el que nos lleva una sociedad, con sus políticos a la cabeza, donde todo es apariencia. Se aparenta preocupación por la ecología, por la energía, por la libertad de las personas, y así un largo etcétera. Y se obliga, por ley, a pasar por el aro de los caprichos del mandatario de turno, considerando que los ciudadanos somos tan ineptos, que no tenemos ni idea de lo que es bueno para nosotros y nuestros seres queridos.
Así, es el estado el que tiene que decidir cuando tenemos derecho a nacer, si llegamos a hacerlo; cómo y bajo qué criterios éticos, morales, y religiosos o no religiosos, tenemos que educarnos, a pesar de tener unos padres que nos quieren; si estos, nuestros padres que nos aman, están o no ofuscados según el criterio que impone la idea del momento; cómo te tienes que divertir cuando eres niño; de qué modo y cuando tienes que iniciarte al sexo; qué cantidad de cine y de qué tipo tienes que ver; cómo y cuando, te debes casar; según tu profesión, si puedes ejercer la objeción de conciencia; la forma de educar a tus hijos; y hasta, con cualquier excusa, elegir el momento y la manera en la que debes morir.
Y ahora, si tenemos frío o calor! ¿Van a multar a quien lo incumpla? ¿Es un nuevo afán recaudatorio?
Quizás deberían preocuparse más por el desastroso puesto que tiene nuestra educación en Europa. Y facilitar que las familias tengan la posibilidad de educar a los hijos, según los criterios que creen buenos para ellos. En lugar de ir constriñendo cada vez más el ámbito de libertad de actuación de las personas.
Porque a los hechos nos remitimos, más imposición educativa del estado, y menor participación real de los padres: peor resultado.
Hay un espacio común donde podemos y debemos coincidir, sin que eso signifique que tengan derecho a meterse más allá.
¡Se han creído que quieren a mis seres amados más que yo¡ O estamos con bambalinas de “leyes titular” para que no se advierta lo que estamos perdiendo.
Es cierto que hay lamentables situaciones, que hay que resolver. En este caso, sobre el frío y el calor, encontramos insensatos que ponen los sistemas de climatización sin mesura. Y de la misma manera hay personas con problemas en los demás aspectos de la vida.
Pero la solución no es hacer leyes que restringen a todos los cuídanos, es dar asistencia eficaz a esas situaciones.
Menos leyes reguladoras, “leyes titular de prensa”, y más soluciones eficaces.
¡A reprobar que no hay otra cosa que hacer!
Independientemente de las opiniones de cada uno, que Benedicto XVI -el Papa-, diga que el mejor método para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, sea la fidelidad a la pareja, y la no promiscuidad, ya sea con preservativo o sin él, no debería sorprender ni a propios ni extraños. Porque es lo que siempre ha dicho la Iglesia Católica, y tiene plena lógica dentro del contexto de la pura prevención sanitaria.
Que haya gente que se escandalice de este planteamiento en Internet, y hagan de ello, motivo incendiario para ir contra él, tampoco.
Que existan medios de comunicación que en lugar de informar, tomen parte ideológica en este zafarrancho contra el Papa, tampoco extraña.
Pero que en medio de una crisis económica severa; una crisis laboral horrible, con tasas de desempleo históricas; en un país en plena recesión; donde los agentes económicos, sociales y políticos, han ocultado hasta lo indecible la situación real del país. Que en esas circunstancias, se permitan los políticos el lujo de admitir a tramite una reprobación contra Benedicto XVI, es inaudito. Sobre todo, cuando esto ha sido dicho en Camerún. ¿Están los habitantes de Camerún, preocupados por estas declaraciones, o están a lo que tienen que estar, tratando de sacar su país adelante?
¿En qué están pensando estos servidores públicos? ¿En qué mundo viven? ¿No tienen nada mejor que hacer con el dinero que nos quitan de nuestros impuestos?
Porque esto sí es un robo a las familias, principales afectadas de la crisis, y principales pagadoras de impuestos.
Ya nos costaba entender, que un famoso juez de la Audiencia Nacional, dedicara su caro y escaso tiempo, persiguiendo a dictadores de otros países existiendo un Tribunal Internacional, con el coste económico que conlleva, y que es soportado por nuestros impuestos.
Pero es más difícil de entender, que 400 diputados, y un extenso número de asistentes, secretarios, etc., se gasten nuestros impuestos en una mesa para admitir a trámite este asunto, y en un pleno para debatir dicha reprobación, por el capricho de uno de ello, que quiere salir en los telediarios, y no encuentra modo de hacerlo trabajando por el bien común de este país.
El bien común, para lo que están los políticos, -su deber-, es procurar que las necesidades de los ciudadanos estén cubiertas. No satisfacer los deseos, ni de los votantes, ni de políticos, ni grupos más o menos relevantes. Su trabajo es cubrir las necesidades de todo el tejido social español.
Y desgraciadamente ocurre, que en lugar de resolver los problemas y las necesidades de los ciudadanos, se dedican a buscar polémicas para salir en los medios de comunicación. Y otros se buscan excusas en el ordenamiento jurídico, para estar a dos aguas, y entrar en el juego.
Ahora como ya hizo el juez, que paso lista de dictadores para meterse en esos charcos, nuestros políticos pasarán lista y reprobarán al Papa, al Dalai Lama, al Primado de la Iglesia Ortodoxa, y así un largo etc., en lugar de preocuparse de la situación real de nuestro país.
Qué poquitos políticos se salvan; qué poquitos han entendido su vocación de servidores públicos.
Y cuantos se sirven del público, de nosotros, de la sociedad, de las familias.
Violencia domestica y educación diferenciada
'Los niños verán a las niñas como un desigual si se escolarizan separados'. Este es el titular de una noticia que el Mundo publica el día 23/04/2009, con referencia a unas declaraciones de Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la Violencia de Género.
En dicha información se insinúa sutilmente, no sé si por parte del señor delegado, o tal y como se presenta la información, que parte de la culpa de la violencia de género es de la educación diferencia.
Lo cual lleva a pensar, o que tras no conseguir reducir la violencia familiar –más propiamente nombrarla así porque lo sufre toda la familia–, se trata de buscar culpables lejos de las competencias que le corresponde al señor delegado. O que ahora toca ir contra este tipo de educación desde diversos frentes, y este es uno más.
Ya que a D. Miguel Lorente le gusta llevar las cosas hasta llegar al absurdo, siguiendo este camino habría que eliminar en toda competición deportiva la diferencia entre hombres y mujeres; en los recreo obligar a los niños a jugar a las muñecas, y a las niñas al balón; a los jóvenes a llevar Wonderbra, y las adolescentes afeitarse dos veces por semana. Todo con el propósito de recocer la mutua identificación.
Pero todo esto con carácter obligatorio, porque, qué es la libertad si hay que identificarse con la persona del otro sexo. Igualmente, qué es la libertad de los padres para que elijan que cuando sus hijos van al colegio, es para que estos reciban y aprovechen lo mejor posible esa formación según sus capacidades.
Es precisamente en estas actividades, la educación, el deporte, donde hombre y mujer se identifican, y se ven igual de dignos, pero con diferencias evidentes. Y con atracción mutua.
La superación de las referencias culturales, se hace aprovechando al máximo las capacidades intelectuales de los alumnos. Y así alcanzar un sentido racional mayor de uno mismo, y del otro. Algo que se obtiene también de forma eficaz con la educación diferenciada. Porque ¿quién será más capaz de evitar la violencia? Aquellos que han sido formados en valores, y la razón controla sus instintos. O aquellos que estaban ocupados en otras tareas y no han aprovechado su etapa escolar.
Negar esta opción, a parte de ser un atentado contra la libertad de los padres, es cerrar los ojos a la realidad, por Dios sabe que fines. Ya que el desarrollo de niños y niñas lleva ritmos diferentes, máxime cuando la revolución hormonal en la adolescencia nubla constantemente la atención de los alumnos.
Los padres por lo general, queremos que nuestros hijos vayan al colegio a ilustrarse, y cuando salgan de las aulas y hayan realizado sus deberes, o durante el fin de semana, hagan lo más conveniente para ellos.
Sugerir veladamente que la educación diferenciada puede llevar a la violencia familiar, es algo que seguro no ha querido decir el delegado de Violencia de Genero, porque es sugerir que los padres que llevan a sus hijos a esos colegios, están creando potenciales violentos.
Me adelanto, y pido disculpas si he entendido mal la información, pero ruego más claridad para evitar interpretaciones erróneas.
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