Bailoteo de apellidos
Como en este país tiene que ser vanguardia de algo, lo es en la de ideas peregrinas, por ser caritativo.
Como en este país las administraciones públicas, especialmente la justicia, esta holgada de trabajo, ¡pues algo más para que no se aburran los funcionarios! A lo mejor es la solución del paro; contratar más personal público para recoger, tramitar y solventar los litigios sobre los apellidos de los progenitores.
Como en este país la convivencia familiar a veces resulta bastante difícil, reflejada en el alto número de rupturas matrimoniales. Había que generar un nuevo motivo de conflicto. ¡Gracias por la ayuda!
Nota: Este post se escribió en relación a la nueva ley que cambia la norma sobre los apellidos del recién nacido, donde los padres pueden elegir, si se ponen de acuerdo, cual va primero y segundo.
Parece difícil creer que para romper con cualquier aspecto social que pueda estar relacionado con valores familiares o respeto a ciertas tradiciones, puedan valer cualquier cosa.
La prensa del día se regodea en bromas que reflejan lo inoportuno del momento, los intentos de desviar la atención de problemas importantes, o la simple estupidez de la clase gobernante.
Pero lo más penoso y preocuparte, es el relativismo que lleva a derribar cualquier valor familiar. Relativismo que impone sólo desde su punto de vista.
También se les puede ocurrir relativizar el valor de “solidaridad” y “autoridad”, que nace inherente en el seno familiar entre padres e hijos (padres-madres, madres-padres, hijos-hijas, hijas-hijos; por eso de que las palabras no dicen lo que dicen, o no somos capaces de entenderlas).
Y con esto, dígame por qué tengo que pagar impuestos, u obedecer sus leyes. ¿Qué es solidaridad? ¿Qué es autoridad? ¿La van imponer mediante la represión y la tiranía?




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